Que paséis unas felices fiestas y no os dejéis llevar por el consumismo atroz, sino por el significado real de las mismas, y como dice la antigua oración: tened paciencia para soportar las cosas que no podais cambiar, valentía para cambiar las que sí pueden cambiarse y sabiduría para distinguir unas de otras. En fin, sed felices.