jueves, 26 de septiembre de 2013

SHOULD BE HIGHER ... TEMA IMPRESCINDIBLE DE DELTA MACHINE


De algún modo lo sabíamos. Y es que “Should be Higher” es uno de los temas más destacados de 'Delta Machine' y no podía escapar como para no ser uno de los singles de este álbum del trio británico. Si nuestros oídos se deleitaron con los sencillos 'Heaven' y 'Soothe My Soul', ahora este tercero, se presenta en forma de video promocional y de la mano del siempre maestro Corbijn como gancho, para seducirnos con el directo de la gira de un tema que ya me impactó desde su primera escucha. Canción compuesta por Dave Gahan, en colaboración con Kurt Uenala, en el que explota todos sus registros de voz, para alcanzar notas imposibles, si bien en el directo gana puntos entre el desgarro y la sensualidad de su ritmo. Aquí la versión oficial de la canción en un "video casero".

Should be higher (VIDEO NO OFICIAL, Promo)

 


Should be Higher” es un tema provocador de estribillo muy logrado, medio tiempo de percusión gloriosa; para mí uno de los mejores del disco sin dudarlo. Habla de amor, mentiras, adicción, contradicción, oscuridad, culpa. Universo Depeche Mode en esencia. Imprescindible.

El directo de la canción en cada uno de sus momentos crecientes invita a ese baile íntimo, a esa explosión de sonido que trabaja tan bien la banda con una percusión rítmica increíble, y un Dave que se sale en una interpretación marca de la casa, justo en un día del tour con la lluvia como protagonista. Imposible no pensar en el directo que ofrecerán el 15 de Enero en Barcelona. Se acerca la magia...  

Should be higher (VIDEO OFICIAL – Anton Corbijn)



You should be higher 
I'll take you higher 
Don't be afraid...

sábado, 21 de septiembre de 2013

FRASE DILAPIDANTE

"Lo que cuenta en la vida no es el simple hecho de haber vivido. Es qué diferencia hemos hecho en la vida de los demás lo que determina el significado de nuestra vida."

 

miércoles, 11 de septiembre de 2013

JO VULL SER LLIURE


 Foto de Martin Gallego. Senyera en la Festa Major del barri de Gràcia, en Barcelona.

La libertad no es un salto al vacío sin más ni un atropello de emociones desprovisto de cierto raciocinio. No obstante, tampoco deja de ser un sentimiento puro y limpio de servilismos. La libertad conlleva cambios de marcha súbitos y velocidades innovadas para que se revelen, imperativamente, contra los principios interesadamente inamovibles, pero requiere, en cualquier caso, de la invención constante de nuevos pasos, cada vez más consistentes, firmes e implacables. La libertad opera casi siempre al margen de una hoja de ruta intervenida por grandes liderazgos o carcomida por obsoletas supremacías; pero jamás está exenta de sociedades convencidas, implicadas y con energías suficientes, nunca silenciadas, para perpetuar anhelos sobre realidades inmediatas. Esa es la libertad deseada; la mía. La de un sólo niño, que de forma ingenua o plenamente consciente de ello, aviva por decisión propia la llama de una sola vela, capaz en sí misma de provocar el mayor de los incendios en millones de mentes, supuestamente adultas y ordenadas, pero cargadas de insanos estereotipos, servidumbres nauseabundas y dolientes prejuicios. Sí, jo també vull ser lliure!.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

ENTRE SORPRESAS Y SONRISAS



¿De qué creemos despedirnos cuando aterrizamos de nuevo en los trajes hechos a medida y avistamos el acoso de las agendas encorsetadas? ¿Alguien cree que se retoman las mismas casillas de salida cuando se reinicia el contador de los días grises tras un supuesto retorno a las obligaciones?. ¿Así, sin más?. Nunca lo he considerado porque nunca nada vuelve a ser lo mismo. De no ser así, algo se extravió en el viaje que iniciamos; algo se perdió en cada rincón que debía atraparnos o que debía sorprendernos. Y es que siempre, aunque en su detalle más minúsculo, algo nos restituye en las luces y nos moja en las sombras. ¿O era al revés?. En fin, hemos cambiado, claro que sí. Hemos sumado nuevas notas, agudas y graves, en nuestras revisadas bandas sonoras y ya casi nada suena igual a partir del momento en que cruzamos la frontera hacia las presuntas rutinas teñidas de asfalto.

Desperté un día con una sentencia de Baudelaire que domó mis destinos. “Quien no sabe estar solo en una multitud, no sabrá tampoco estar acompañado en la soledad”. Me despojé de los instintos de razón para atrapar instantes de locura. Mi bien amada locura. Sólo ella agita nuestras miradas del atino perverso y cuando estalla, sin cuenta regresiva, nos devuelve las emociones más penetrantes e incisivas. Jamás con previo aviso ni antelaciones guionizadas, puesto que nadie traza las letras de la canción ni compone ya sus estridencias mejor que una sabia locura sin camisas de fuerza. Se ajustan ellas mismas, sin ayuda alguna, al compás del diapasón de un minuto de silencio compartido, de unas horas de conversación de labios inquietos, de unos días de sol y sudores tatuados en la piel y de unos lustros de insomnio voraz atrapado en las pasiones y deseos más inconfesables.

Muté de piel para fusionarla, compartí sonrisas y lágrimas con miradas en línea, abracé mis pasiones de latidos frenéticos con la interrupción de un reloj travieso, pellizqué esencias al borde de un ataque de ímpetus y mordí mis labios partidos para encontrar fragancias y suspiros en rincones sin nombre, dispuestos a ser bautizados o a no serlos, porque nos confesaron suavemente al oído que no lo necesitaban. Sus retinas ya nos recordaban para siempre tan solo empezaron a intuir nuestros pasos.

¡Y queda tanto por descubrir todavía!. En cada abrazo, experiencia, mirada, deseo, llanto, sonrisa, silencio… existe mucho camino por recorrer. Sólo debemos asentar un pequeño vestigio, una señal sincera, un pedazo de nosotros mismos en cada uno de ellos cuando nos visiten, para recordarlos, para sentirlos, para saberlos y aprenderlos. Porque cada uno de los instantes que han parecido atropellarnos, ya habían escrito sus destinos en nuestros diarios más íntimos.

Jamás vuelvo con las pilas cargadas, con las energías renovadas o con los aires mudados. No sé hacerlo y ya me acostumbré a ello. Llegué con las mordeduras, cicatrices, pellizcos, picaduras, agujetas y esguinces del haber vivido en primera persona del singular pero también del plural. Gracias a ti, gracias a nosotros. Un día de regresos afirmé nada es casual y todo es aparentemente fortuito. Sigo creyendo en ello a pies juntillas. Eso sí, siempre descalzos, siempre desnudos, para sentir los pinchazos del instante en la piel. Y es que nunca las prisas fueron buenas, pues atolondradas, adormecen los pasos. Y hay que seguir andando hacia adelante, con la cautela, el aplomo, la valentía, la tenacidad y la constancia porque lo mejor...lo mejor está por venir... Hagámoslo juntos.

Bienvenidos a Escudella Urbana.

Mephisto.

jueves, 1 de agosto de 2013

HASTA PRONTO...



Llegó el momento de tomarse un respiro, de retomar alientos, de detener el tiempo atroz y jugar con él, en la medida de lo posible, o al menos de creérselo. Acabamos maltrechos, con el cuerpo lleno de hollín, con la sonrisa desencajada por las vertiginosas curvas que predecíamos y por velocidades puestas a prueba, que han jugado en ocasiones contra el propio manual del atino. Tomaremos un descanso, nunca sabemos si merecido o no, pero en cualquier caso necesario, para tomar las riendas de un año lleno de todo y vacío de nada. Un año impredecible, lleno de curvas y no por ello menos apasionante.

Nos desharemos de las rutinas y de los quiebros de reloj, evitaremos las colas porque buscaremos sitios ajenos al ruido, quemaremos nuestras pieles al sol y las mojaremos con el resplandor de la luna, porque de nada sirve ya el atropello si no nos detenemos en el detalle, que suele atraparnos cuando conseguimos reducir los fotogramas por segundo de nuestra mirada, aunque suela incomodar al resto.

De la crisis que aún se palpa y que nos dará más de un quebradero de cabeza en adelante, me quedo con su antítesis: porque mi deseo sigue siendo vivir por encima de mis posibilidades, con la pasión de la inocencia y del descubrirlo todo como si fuera la primera vez. Si lo hacemos, a pesar del riesgo, a pesar de la fricción con nuestros propios límites, del desgarro provocador del desconcierto, acariciaremos sensaciones únicas y vestiremos cada uno de nuestros días, exentos de la responsabilidad de un reloj martilleante, con el abanico intacto de las emociones vivas y sinceras, a pesar de sentirnos extenuados o ahogados por el polvo que levantamos al andar, sobretodo cuando lo hacemos deprisa. Hemos navegado mucho, con y sin brújula, pero todavía nos queda mucho océano por nadar y nadie debe derrocar nuestras opciones, porque las hay y son formidables, si las llevamos a nuestra esencia y las cuidamos con esmero.

El mundo no se acabó cuando se predijo; el mundo se acaba cada día para quien quiere cerciorarse de que la puerta de sus experiencias vitales está ya de vacaciones indefinidas. Lucharemos para sobrevivir, para respirar aire fresco, para perder con dignidad y para ganar sin aspavientos. No nos debe vencer la nostalgia, y si lo consigue, que sea siempre porque lo que nos aconteció estuvo lleno de grandezas y porque no, también de debilidades. Ambas nos han permitido crecer este año, y lo harán en adelante si somos fuertes y nuestra convicción es mucho mayor que nuestros propios miedos. Equilibrar la balanza es nuestra responsabilidad y la llave de nuestro control. Y lo haremos porque no estamos solos.


Sabemos que a la vuelta, los que debían poner los medios para que esta maldita vorágine vestida de crisis que nuestras propias reglas, las transcritas y las toleradas, han permitido hasta la fecha, seguirán sin hacer los deberes y que cada vez más, nuestro derecho a decidir y nuestra autodeterminación deberá poner las cosas en su sitio. Ya no basta un golpe de mesa de muchos silenciado y distraido por unos pocos, sino la expresa convicción que el eco de ese golpe no muere en un hecho circunstancial, en un día de manifestación o en un intento fortuito de desacato, lanzado al vacío sin red alguna. Ya no basta un sexto sentido de economistas que no predijeron nada y que ahora se nutren de sus aciertos ante el foco, pero a toro pasado. Necesitamos un sexo sentido, (sí sexo y sí sentido) de opciones y caminos por recorrer, aunque sea desnudos y sin maquillaje, pero con la valentía y el aplomo. Nos lo tenemos que creer, remar en la dirección adecuada y pronto se tomarán las decisiones apropiadas, a pesar de los poderes de facto. Necesitamos encauzar y no encausar, compartir y no competir, vivir historias y no histerias. Debemos hacerlo y lo haremos, porque a pesar de que el cuerpo nos quiera llevar la contraria con sus achaques sorpresa y sus giros huracanados, extirparemos nuestros miedos una vez más y nos cargaremos la mochila de nuevas ideas, de nuevas experiencias, de nuevos retos y de nuevas fuerzas. Nos reinventaremos una vez más, sonreiremos a las adversidades y lloraremos, si es preciso, cuando las emociones nos superen. Sabemos hacerlo. Ya lo hemos hecho.

Señoras y señores, llegamos a un nuevo punto y aparte. Les ahorro más discursos de último día de colegio, no sin antes advertirles que soy un tozudo. Sí, tozudo. Porque seguiré sin creer en los puntos finales ya que, con empeño, suelen transformarse en puntos suspensivos, sólo si creemos en la magia del instante. Y si no aparece y se resiste, la provocaremos. Así que me despido temporalmente de todos vosotros con unos puntos suspensivos y un paréntesis de tiempo inexcusable para reciclarme. Muchas novedades en adelante, proyectos e ideas que querré compartir, si coincidimos nuevamente en Escudella Urbana. Las hay. Hasta entonces, un abrazo sincero que os permita siempre viajar a donde decidais. Está en vuestra mano. Fins aviat.

(Volveremos…)

Mephisto.

viernes, 26 de julio de 2013

DE SOMNIS ...



 Si algun dia,
Tu anessis a dormir,
I volguessis tenir,
Els somnis més guapíssims,
Que es poguessin tenir.
Espera només
A que sigui de nit.
Obre la finestra,
I mira al cel.

I tria l’estrella que
T’agradi més,
Que jo hi seré, a dins.
Cuidant de que tu tinguis
Els somnis més guapíssims
Que es poguessin tenir.

I em cuidaré que els teus somnis
Siguin tan fantàstics;
Superguapos; tan, tan màgics...
I que vagis allà on vagis,
I que et passi lo que et passi,
I que somniïs lo que somniïs,
Mai no vulguis que s’acabi.

Tu tria l’estrella que
T’agradi més,
Que jo hi seré, a dins.
Cuidant de que tu tinguis
Els somnis més guapíssims
Que es poguessin tenir.

I que somniïs amb qui estimis,
I que volis i que flotis,
I que corris i que riguis,
Jo faré que en els teus somnis
Hi surtin mils colors
Vermells i blaus i verds i grocs.
Colors brillants però relaxants,
I que tinguis mil sensacions.

Fúcsia... carbassa.
Lila... color transparent.
Rosa... color infinit.
Taronja... roig de llavis.
Violeta... micacu.
I color de gos com fuig...

Albert Plà i Àlvarez

lunes, 8 de julio de 2013

DM - CURIOSIDADES



Tengo una extraña relación desde hace más de veinte años con Ángel. En cualquier Fira del Disc, ya sea en Vic, Barcelona, Terrassa, Girona, etc. hemos coincidido apenas unos minutos y charlado, en ese breve espacio de tiempo, de los increíbles hallazgos con que suele sorprenderme. Me unen a él un montón de anécdotas y tras ese aire frenético con que atiende a sus clientes, y conocedor de la mayoría de grupos que presenta en sus cestos de vinilos, siempre tiene la ocasión para recordarme que si le envío un mail, promete traerme sorpresas impresas en vinilo del grupo que prefiera. Tengo unas cuantas postales suyas con ese mail ya que no dispone de tienda física y siempre se predispone a regalármelas. No sabe que también las colecciono. Debe creer que soy el tipo más despistado del universo. No lo niego; lo soy. Pero jamás le he enviado un sólo mail de petición ni creo que lo haga en adelante. Prefiero mil veces la sorpresa a la certeza. Y en su caso, sea como sea, jamás deja de atraparme con rarezas de mis grupos predilectos. Con Depeche Mode, jamás ha sido una excepción. Además me encanta negociar con él. Con una amable sonrisa de despreocupación deja casi que le pongas la cifra tú mismo. Es como si valorara quíen se va a quedar con su pequeño tesoro y que con eso ya fuera suficiente. A él le debo pues grandes bootlegs, directos fuera de la órbita del coleccionismo habitual y sorprendentes discos de remezclas con curiosas y singulares portadas como la que os presento hoy. Se trata del Sweetheart Of The Rodeo de 1996 (Scum Sucking Whore Mixes), que roba el titulo a un disco de los Byrds, en este caso con canciones variadas y versionadas de éxitos del grupo británico.

Conocía de él y había escuchado la mayoría de sus remixes por otros medios, pero volver a desenfundar la pletina de mi tocadiscos y gozar de ese sonido impoluto que presenta el disco, ha provocado un pequeño placer con el que he conseguido detener el tiempo un instante. Gracias Ángel una vez más. Sé que puedo encontrar esos discos por ebay y en otros lares; hoy es todo mucho más inmediato que hace veinte años, pero prefiero mil veces ese breve contacto de varios minutos contigo. Sé que volveremos a coincidir muy pronto y no dejarás de sorprenderme de nuevo con un vinilo que hoy no consigo imaginar, como ya lo hiciste desde el primer día.


sábado, 29 de junio de 2013

BE WRONG

(Gràcies iaia)

"No se equivoca el río cuando, al encontrar una montaña en su camino, retrocede para seguir avanzando hacia el mar.
Se
equivoca el agua que, por temor a equivocarse, se estanca y se pudre en la laguna.
No se
equivoca la semilla cuando muere en el surco para hacerse planta;
se
equivoca la que, por no morir bajo la tierra, renuncia a la vida.
No se
equivoca el pájaro que ensayando el primer vuelo cae al suelo; se equivoca aquél que por temor a caerse, renuncia a volar por la seguridad del nido.
No se
equivoca el hombre que ensaya distintos caminos para alcanzar sus metas; se equivoca aquél que por temor a equivocarse nunca acciona.
Pienso que se
equivocan aquellos que no aceptan que ser hombre es buscarse a sí mismo cada día, sin encontrarse nunca plenamente.
Creo que al final del camino no te premiarán por lo que encuentres,
sino por aquello que hayas buscado honestamente.
El error más grande lo cometes cuando, por temor a
equivocarte,
te
equivocas dejando de arriesgar en el viaje hacia tus objetivos. " 

lunes, 24 de junio de 2013

VIDAS EN BLANCO Y NEGRO

De vez en cuando me sorprendo observando viejas fotografías en blanco y negro de vidas que jamás conoceré ni con las que de ningún modo tropezaré; vidas que no tienen nada que ver con mis andanadas ni tan sólo con el hecho de que las aguarde algún dato minúsculo que les procure, en mi, alguna posibilidad de atar cabos. Vidas atrapadas, robadas, abandonadas en instantáneas sin apenas color que quedaron ahí, anquilosadas en una imagen muda, silenciadas desde un tiempo pretérito para formar parte de un hoy que no les pertenece ni en el rincón para el que fueron concebidas. Cuando uno se encuentra con ellas en algún mercado antiguo de ocasión, siempre me sorprende el mismo pensamiento: ¿quiénes son?, ¿a qué dedicaron sus vidas?, ¿qué les hacía sonreír?, ¿a quién amaban cuando cerraban sus ojos, justo antes de conciliar el sueño?, ¿cuáles eran sus verdaderas ilusiones, las que vivieron y las que no llegaron a confesar jamás?, ¿qué pensaban en ese preciso instante antes de conceder, sin reparos, su recuerdo para siempre?. Vidas, todas ellas importantes, pero sin el abrazo de ninguna pleitesía exclusiva ni de una admiración extraordinaria por parte de las masas, que ayer y hoy, idolatran con demasiada facilidad. Instantáneas todas ellas únicas e irrepetibles, como cada una de las vidas que las inmortalizan. Vidas, al fin y al cabo, enmarcadas en una época, en una circunstancia concreta, desde un ayer hasta un no se sabe cuándo, profanadas en un paréntesis atemporal que hoy las atesora. Cientos de fotografías disparadas a seres apresados en un sutil pensamiento, microsegundos antes de ser perpetuados. ¿A quién iban dirigidas?, ¿a quién correspondían?, ¿porqué están entonces en mis manos?, ¿podían imaginar que algún día, en un tiempo más o menos futurible, llegarían a pertenecerme? ¿en algún momento, sin que hoy tan solo consiga imaginarlo, alguien encontrará una imagen mía en un mercado antiguo de ocasión para formar parte, a partir de entonces, de un recuerdo incompleto?.

(Las fotos aquí expuestas son públicas)

martes, 11 de junio de 2013

CASI NADA O TODO




"Será porque tres de mis más queridos amigos se han enfrentado inesperadamente estas Navidades a enfermedades gravísimas. O tal vez porque, a estas alturas de mi existencia, he vivido ya las suficientes horas buenas y horas malas como para empezar a colocar las cosas en su sitio. Será, quizá, porque algún bendito ángel de la sabiduría ha pasado por aquí cerca y ha dejado llegar una bocanada de su aliento hasta mí. El caso es que tengo la sensación –al menos la sensación– de que empiezo a entender un poco de qué va esto llamado vida.

Casi nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el éxito, ni el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para vivir con dignidad. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios. Igual que paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno. Aparto a los quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y ambiciosos que aspiran a reposar en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias, sobre las que nadie derramará una sola lágrima en la que quepa una partícula minúscula de pena verdadera. Detesto los coches de lujo que ensucian el mundo, los abrigos de pieles arrancadas de un cuerpo tibio y palpitante, las joyas fabricadas sobre las penalidades de hombres esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y de oro a cambio de un pedazo de pan.

Rechazo el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio bienestar y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derroche. Y a los malditos indiferentes que nunca se meten en líos. Señalo con el dedo a los hipócritas que depositan una moneda en las huchas de las misiones pero no comparten la mesa con un inmigrante. A los que te aplauden cuando eres reina y te abandonan cuando te salen pústulas. A los que creen que sólo es importante tener y exhibir en lugar de sentir, pensar y ser.

Y ahora, ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila.

También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una mujer amargada, pase lo que pase. Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piense que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Sólo quiero eso. Casi nada o todo."

Ángeles Caso
(La Vanguardia - 19/01/2012 - 23:59h)