sábado, 17 de mayo de 2014

viernes, 9 de mayo de 2014

FRASES HECHAS



Un día un buen amigo me regaló una frase hecha. No esperaba mi pronta respuesta ante su ofrecimiento y se quedó atónito. Le dije que las frases, desde siempre, las prefería poco hechas, vuelta y vuelta; no más. Sonrió creyendo que le enredaba con un bonito juego de palabras. Pero no era mi intención; en absoluto. Siempre he pensado que en las frases poco hechas, aquellas en las que existen huecos y filtraciones, es posible la creatividad espontánea, es posible el flujo de oxígeno y por tanto, de algún modo, también es posible cierta dosis de libertad.

Hoy estoy falto de oxígeno y mis "pulmones" (que no mis órganos respiratorios) lo saben. Menos mal que me recetan, sin saberlo, sus "prontos" a tiempo y sin batas blancas de por medio. Tal vez porque los grandes retos ocupan demasiado espacio estos días en mis frases, en mi devenir diario y es conveniente más que nunca relativizarlos, encajarlos en su sitio y saberlos espaciar; crearles grietas. Improvisarlos, si es necesario. Si disponemos de la habilidad de ahuecarlos y de permitirles ciertas fisuras en sus vanas contundencias, esas mismas frases hechas, escritas en fuente recargada y tamaño desmesurado, adictas al titular y exentas de letra pequeña a pie de un fotograma que nos quite el aliento, permitirán cierto aire de frescura y alivio. También, como no, de sosiego y calma auxiliadora para abrazarlas sin ahogo alguno. 

Tampoco creo en la recuperación de los ímpetus ya instaurados, sino en la creación paulatina de nuevos corajes, en la reinvención de nuevos impulsos sinceros, en la apuesta firme de creer posible un instinto, afianzarlo y organizarlo, con cautela, perseverancia y anhelo, como si fuera “otra vez la primera vez”. ¿Por qué no?. Y eso es sólo factible si la sombra que proyectamos no posee un ego feroz ni un ruido extravagante de fondo, tan fiero como para oscurecer nuestras posibilidades o creerlas ya conquistadas de facto. Porque esas posibilidades, que son muchas, no están “hechas”; siempre están “por hacer”. 

Este es otro primer paso. Pero uno nuevo. (Y te lo debo a ti, Maestra, por tu tozudez pero también por tu paciencia, entereza, sonrisa y batuta inteligente, capaz de dibujarme como alumno al detalle, aún con los ojos vendados. Por ello, una vez más, y aunque sé que no es necesario entre nosotros, GRÀCIES GUAPA.)

domingo, 6 de abril de 2014

DE TUS MANOS


“Y si llego tarde a tu ausencia,
es porque Me demoro en el paréntesis de tus Manos ...



... porque en esa pausa táctil,
me haces.”

(Gabriela Carrión)

domingo, 23 de marzo de 2014

LA OBSESIÓN POR DEPECHE MODE LLEVADA A UN EXTREMO MONUMENTAL


Sascha Lange y Dennis Burmeister reúnen en 'Monument' la mayor colección de todo lo relacionado con la banda jamás editada en papel

En “Sonnenallee” (1999), el director alemán Leander Haußmann retrataba en clave de comedia la vida de un grupo de jóvenes en el Berlín del Este de los años 70. En el filme, Micha y y sus amigos experimentan las cosas típicas de la pubertad en medio del férreo control social que ejercían los poderes de la RDA. Su obsesión y su vía de escape frente al futuro que 'el Estado' ha diseñado para ellos es la música prohibida que les llega de “contrabando” desde el Oeste, ante todo los Rolling Stones, discos que eran carne de mercado negro y por los que aquellos adolescentes repletos de fantasías estaban dispuestos a pagar una fortuna... que nadie allí tenía.

La película enfatiza la importancia que la música occidental, desde el punk al pop, tuvo para la juventud de la Alemania del Este. Y si hubiese estado ambientada diez años después, en mitad de los 80s, es probable que los protagonistas de “Sonnenallee” se hubieran parecido a Sascha Lange y Dennis Burmeister y que su objeto de devoción musical fuera Depeche Mode.

Lange, historiador especializado en cultura pop, y Burmeister, diseñador gráfico y coleccionista de discos, se conocieron en 2008 por casualidad. Poco después decidieron poner en común sus experiencias y bagajes acumulados alrededor de dos décadas de obsesión por la banda de Basildon. Una obsesión que les ha llevado a dedicar los últimos seis años de sus vidas a investigar y recopilar una cantidad ingente de materiales de todo tipo relacionados con Dave Gahan, Martin Gore y compañía. Con ellos y con su legión de fans.

El resultado es “Depeche Mode – Monument” (Blumenbar Verlag), un libro que se presenta como la mayor colección de todo lo relacionado con Depeche Mode jamas editada en papel. Todo, hasta el último detalle. El repaso es tan exhaustivo que el propio Andy Fletcher comenta, al hilo de la obra, lo siguiente: “Los fans de Depeche Mode saben más de Depeche Mode que yo mismo. Si se hiciera una competición sobre la banda en la que estuviéramos yo, Martin y Dave contra tres fans, ellos ganarían con facilidad”.

A lo largo de 400 páginas, el volumen reúne más de 2.400 imágenes (muchas de ellas inéditas), letras de todas las canciones de la banda, detalles de todos sus conciertos y una discografía minuciosa que hace recuento de todas las referencias editadas por Depeche Mode entre 1981 y 2013. Existen capítulos dedicados a cada uno de sus álbumes, a rememorar sus comienzos en Basildon, y a analizar el culto internacional que la banda ha logrado.


Pero lo más interesante está en la cantidad de memorabilia recopilada por Burmeister a lo largo de los años, cosas como notas de prensa primigenias (“Hacer dinero y hacer felices a nuestras madres”, se puede leer en la nota promocional de su primer sencillo, “Dreaming Of Me”, como objetivos de la banda), recortes de prensa de sus primeras apariciones en directo, materiales promocionales raros y a los que poca gente ha tenido acceso, piezas discográficas con errores de imprenta que las hacen altamente coleccionables. Hasta documentos de la Stasi que prueban que los clubs de fans de la banda en ciudades como Dresden, Zwickau, Leipzig y Karl-Marx-Stadt fueron objeto de vigilancia y acoso por parte de las autoridades; todo por culpa de sus “publicaciones ilegales” (listas de correo, fanzines) y sus “reuniones inmorales” (fiestas).

Y es que el culto a Depeche Mode caló en la Alemania del Este casi más que en ningún otro lugar. Hasta el punto de dar lugar a toda una subcultura. Y en su forma de reflejar ese elemento psicogeográfico y sociopolítico está, precisamente, uno de los puntos fuertes de “Depeche Mode – Monument”. El libro rememora, entre otros episodios, el primer concierto de la banda en la RDA, el 7 de marzo de 1988. El deseo de verlos era tal que las entradas llegaron a intercambiarse por Trabis (el coche más común en tiempos de la República Democrática Alemana) o a negociarse en la reventa por cantidades equivalentes a seis meses de sueldo.


“Para los adolescentes de Alemania del Este, Depeche Mode abrieron un cosmos de infinitos deseos”, se afirma en el libro. Deseos que no tenían tanto que ver con la música en sí (esa podía conseguirse, circulaba en casetes, copiada de los discos originales por algún familiar del Oeste, o directamente grabada de las radios de la Alemania Occidental), como con objetos materiales, cosas como pósters, fotos, revistas; ese conjunto de bienes tangibles accesorios que ayudan a definir una estética y sirven a los jóvenes para edificar su culto alrededor de un icono. Los autores comentan que la estética gris y de resonancia industrial que se convirtió en la enseña de Depeche Mode a finales de los ochentra era “una realidad diaria para el aprendiz medio en la Alemania del Este del Kombinat de propiedad estatal... Los afortunados que poseían uno de aquellos raros y caros Walkmans podían soñar despiertos con que eran parte de un vídeo de Depeche Mode cada día de su vida”. El libro, publicado el año pasado en alemán, está ahora también disponible en inglés. 

Fuente:  aquí

martes, 11 de marzo de 2014

LA FOTO




El otro día revisé unas viejas fotografías. Entre todas ellas, una. Era la de una mujer mayor de la tribu Achang, una minoría en Tailandia que sobrevive gracias a la cultivación del opio en Mae Hong Son. Sus dientes, negros, debido a la masticación del tabaco, ensombrecían su rostro y le daban una pequeña imperfección atestada de belleza. En diez años, jamás he olvidado esa tímida mirada, acompañada de tan pícara sonrisa y de la única palabra que articuló, delicada y con sus pies desnudos, bailando en medio de una calma sosegada. Tan pronto atisbó mi sonrisa cercana y una mirada interrogativa a escasos centímetros, supo expresarme, en un inglés entrecortado, un sólo vocablo: peace. No hizo falta más. 

Y es que estamos hechos de piedra y hoguera. Pero no hay que olvidar que incluso dos simples piedras, ajenas al mundo y a sus bullicios racionales, en su tremenda percusión compartida y en sólo un cruce avispado de energías rudas, son capaces de entrelazarse, encajarse e impactar, fieras, para provocar la chispa adecuada capaz de arder en un perfecto instante de paz.

miércoles, 26 de febrero de 2014

SIGUES ...



"Camina plàcidament entre el soroll i la pressa, i recorda quanta pau hi pot haver en un breu instant de silenci. No et rendeixis mai i escolta’t; doncs el temor s’esvaeix tot just intueix una passa valenta i es difumina tant aviat endevina un batec sense carcassa. Viu sense desviure’t però desviu-te per viure, perquè tot camí et planteja sempre una història: i aquesta és la teva i mai la de cap altre. Evita que un míser soroll esmicoli, feréstec, l’esperit de la teva lluita, perquè mai un exèrcit de crits solemnes reeixirà, per sobre l’argument solitari més tímid. Gaudeix sense por ni ombra dels èxits de guineu quan s’atansin, sense oblidar mai el pla de formiga que els va aconseguir modelar de llum quan ningú els creia. Prepara a consciencia un fràgil segon perquè la suma de tots ells farà el teu minut més complet. Dibuixa una idea descalça; en tot cas ja sabrà trobar tota sola la roba adequada que la vesteixi de formes. Renuncia a la pancarta del paradís d’una passió congelada davant l’infern incert de la més intensa besada. Pren el cim del teu cos buidat i clava-hi la quimera ferma del desig, just enmig de l’espinada. No estalviïs mai un somriure, perquè serà la línia corba que sempre ho redreçarà tot quan estiguis baldada. Desvetlla’t en una nit d’insomni quan no aconsegueixis somiar i despulla't davant qualsevol somni per transformar-lo en la millor nit d’insomni. Marca tant sols una diferència i el seu accent obert prendrà aviat la silueta d'un record perdurable. Canvia o flueix, però no congelis ni un sol alè; si cal fes per llençar-te a córrer cap al cel o procura caure aviat del terra. Passeja les teves imperfeccions sense maquillatges de disfressa firada i entossudeix vermellosa per defensar una intuïció sincera, però recorda tothora, que ... tu i només tu tens la clau del forrellat que atorga la llibertat a la teva ment i la combinació idònia per gronxar els teus ulls fins al límit d’una absència plena, sense reparar en el buit del temps i la distància."

Sigues TU. Millor, siguem NOSALTRES.

miércoles, 29 de enero de 2014

FRASE DILAPIDANTE



"Hay que conectar con la música, no con la partitura"


Kevin Hedden - Profesor de música
(Leído en El Periódico de Catalunya - 29 de enero de 2014)


miércoles, 22 de enero de 2014

SIETE DÍAS DESPUÉS DE… CRÓNICA DEL CONCIERTO DE DEPECHE MODE EN BARCELONA 2014




Para vestir la crónica de este concierto de una forma fidedigna, transparente y clara debo adoptar un rol. He de invocar a mi versatilidad geminiana, en un rito de exhortación de personalidades y sentar en la misma mesa al poli bueno y al poli malo. De sus versiones, estableceré (o trataré de hacerlo), un veredicto que equilibre sus sentencias. De modo contrario, podría adoptar una bipolaridad que quedaría errante para el resto de mis días. Espero sepan perdonar mis dualidades.



EL POLI BUENO ... MÁS EMOCIONAL...


Depeche Mode llevan 34 años haciendo música. Repito, música. Lo digo para groupies de modas pasajeras. Somos fans, algunos llevamos años en esto y siempre, siempre, esperamos grandes novedades, enormes sorpresas y giros absolutamente inesperados. Innovación y riesgo visten bien, vale, pero a sus 50 añitos entiendo que también les guste regodearse en los temas que les apasionan, les conmueven y les atrapan. No pueden prescindir de algunos de sus hits porque una multitud de fans exacerbados les cortarían sus bien cuidadas cabezas, que sino… lo harían. Estoy seguro de ello.

Depeche Mode siguen llenando salas, recintos, estadios y poblarían hasta un planeta si fuera necesario, porque la legión de fieles resiste más que la caradura del Sr.Wert. Hay magia, se saben magos y nos embelesan con su arte. Tienen recursos para más pero no les da la gana. Disfrutan, hacen lo que quieren y se lo tienen ganado. Punto.

Bailé, me emocioné, sonreí para mis adentros y para mis afueras, gocé, me dejé seducir, me impresioné…y eso Depeche Mode lo hace desde que los descubrí por primera vez en un concierto de Hamburgo que daban por Sputnik en el canal 33 cuando tenía 15 años (si mis neuronas no me fallan...). Si repaso cuantos grupos me han provocado y provocan esto mismo a día de hoy ..uppss..

Las voces de Martin y Dave son como el mejor de los vinos. No se estropean, mejoran con el tiempo y degustarlas es un placer oculto que no iguala otros placeres artísticos hasta la fecha. Me encandilan más que nunca. Así lo expresé en una sola audición de Delta Machine. Fue la primera. La más especial.

But not tonight. Un alto en el camino. Temazo que a pesar de bajar de revoluciones, se han sacado como buen as de la manga en esta gira, sin haber estado antes en ninguna (hablo sin wikipedias, eh?). Fue una lindeza que consiguió una lágrima inesperada. Por muchos motivos…

Depeche Mode en directo son rarezas en vivo. Animales en peligro de extinción. No espero revivir las emociones que sentí cuando atrapé por primera vez el 101 de Pasadena, ni la primera sensación de ahogo por extremada adoración que sufrí en el 93 en Barcelona. Ya no espero eso y bajando esa evidente expectativa, os aseguro que seguir hacer vibrar en directo a unas masas de fans que se las saben todas, no es tarea baladí. Y eso que además era día laborable, y Barcelona no estaba acostumbrada a eso desde hace mucho.

La escenografía de Anton Corbijn, las proyecciones que acompañaban las canciones me gustaron. Pero solo eso. Me encanta lo sobrio, minimalista, austero .. pero eché de menos algo. Y no me refiero a la bola colgandera del Touring the Angel. Creo que faltaron ideas y decisión, innovación y riesgo. El debate entre el poli bueno y el malo ha sido arduo, se lo aseguro. Casi llegan a las manos.



 
EL POLI MALO ...  MÁS RACIONAL ...

Con la fama que goza el Palau Sant Jordi de ser uno de los recintos europeos con mejor captación y difusión del sonido, junto a otros templos como Paris Bercy (a los hechos me remito de giras pasadas), en este caso y en más de un tema de los ejecutados el miércoles, eso sí ajeno a la banda (supongo), ¿qué pasó? ¿Porque el bajo fantástico de Gordeno en A pain that i'm used to (a pesar de los detractores de los remixes), no sonó como debía? ¿Por qué entró unos segundos tarde Dave en la sugerente Welcome to my world? ¿Se olió la tostada?

¿Por qué Eigner sigue aporreando la batería a destajo y anula la magia del sonido electrónico que queda relevado a un segundo plano? Véase Precious o Should Be Higher cuyas notas que consiguen otrora elevarme el alma a cotas inalcanzables, el miércoles no alcanzaron el tono necesario para elevarme por sí solas? No soy un estudioso ni un sibarita del sonido y menos en un concierto en directo, pero estos supuestos arreglos, apaños, grabados, sampleados y demás, ¿no deberían estar harto probados?

Las criticas musicales de los periódicos…¡ay! amigo Albert.. ¡cuánta razón tienes! Pensé lo mismo tan solo llegue a casa y me puse a leer la crítica de El Mundo. Luego por la mañana con el silbido todavía presente en mis pabellones auditivos, recogí las impresiones de La Vanguardia, El Periódico, El País (la más sincera) y otros rotativos.. y me dije.. ¿Éstos han estado todo el concierto? ¿No apreciaron las evidencias? ¿Por qué las opiniones de los asistentes que han virado con el grupo en otras giras son tan y tan dispares, diferentes y contradictorias? Chicos de la prensa musical, dejad los tópicos para otras ocasiones y pellizcaros las mejillas para al menos decir que el sonroje no es acto y causa de vuestra poca profesionalidad. Siento ser duro pero hay que serlo de vez en cuando. Me encanta leer lo que leí pero no era aceptable por ser incierto.

Sobre el setlist del concierto, es como hacer alineaciones en un equipo teniendo en cuenta que tienes 200 jugadores (o temas en este caso). Imposible. Jamás pondrías a 18000 fans de acuerdo esa noche con un mínimo de atino y coherencia. Ahora bien.. de ahí a prescindir de un Wrong (lo siento Albert, sí, Wrong), de un segundo single de Delta Machine como Soothe my Soul (esperé ese tema por motivos varios que no confesaré) y obviar “la crème de la crème” como Barrel of a gun o Only when i lose myself, después de haberlas intuido en otros conciertos de la misma gira, me pone los pelos de punta sin gominas. Además…¿porque recortaron el setlist a 20 temas? Dadme los 23 habituales, no seáis malos, que las entradas no han bajado de precio, puñeteros...

Porque ¿I feel you sigue estando ahí desde el 93? ¿Por qué? A pesar de los temas, hay una cuestión que no puede pasar por alto cuando congregas a 18000 personas: los tempos y los ritmos. Ese vaivén de los mismos, no tan bien musicados como en giras anteriores, adormeció el concierto hasta una hora pasada para luego encadenar hits a lo loco y hacer que mi sístole y mi diástole se rebelaran y cambiaran de ubicación en cada uno de los temas del tramo final. Muchachos, ordénenme los temas antes de salir de casa, ¡leñe! El inicio fue frio, gélido…Black Celebration era mi esperanza. Y le bajaron el ritmo..¡Aargh!. A Dave lo noté raro al principio (¿se daría cuenta del sonido pésimo un perfeccionista como él? ), pero no le perdono los reverbs en alguno de los temas y el exceso pélvico-lumbar… No eran necesarios. Algún gritico "levanta conciertos" si eché en falta. El resto de la actuación estuvo soberbio.
 



VEREDICTO ...

Cuando salí del concierto note la apisonadora que suele abatirme después de una sesión de emociones sin caretas. Ese vacío que adormece el raciocinio (nos perdimos todo un grupo por Montjuic un par de veces después de haber estado unos cientos de ellas). Bajón que significa que hubo entrega y pasión, a pesar de las sensaciones iniciales de des-concierto por parte de los de Basildon.

Depeche Mode siguen siendo increíblemente geniales, atemporales, eternos. Estaría horas de pie escuchándolos en directo, sin relojes ni interrupción alguna. Fui muy feliz ese instante, con los vaivenenes y licencias que ya les permito. Espero poder verlos de nuevo cuando ellos quieran. Creo que tienen cuerda para rato y encima se lo pasan en grande. Los vi muy de cerca, gracias a Albert, y me dejé llenar de su magia. Su música no es un eco ochentero, es una realidad palpable en pleno siglo XXI y eso los encumbra. Son especiales, tienen duende y les auguro nuevos retos con los que no van a torcer el labio ni van a dudar implicarse para nada.


Conecté con ellos en momentos incontables y con sus canciones como siempre (Enjoy the Silence me enamoró otra vez), porque cada una de ellas dispone de unos fotogramas que el tiempo no ha conseguido ni logrará en adelante (aunque sea por tozudez) borrar de mi memoria emocional. No me importan los datos, las estadísticas, los rankings ni los premios cuando a Depeche Mode se refiere. Han creado instantes que son recuerdos porque han marcado diferencias. Y eso, eso vale estar de nuevo listo para dejarse sorprender. No me falléis y volved pronto.

See you next time … DM!

martes, 14 de enero de 2014

EL DÍA ANTES DE ...




Hay momentos que parecen no llegar jamás, pero precisamente esos instantes, cuando aciertan a visitarnos, son los que nos perduran: lo ignoramos, pero vinieron para quedarse. Me apasiona la antesala de un gran evento siempre que conecte con mis raíces más profundas. Lejos de permanecer ajeno a lo que pueda acontecer en pocas horas, prefiero disponer de mis sentidos desnudos, evacuar cualquier pensamiento ansioso que contamine mis anhelos y dejarme llevar exclusivamente por las emociones más nítidas. En esos momentos que sobrevienen en contadas ocasiones, dejo de un lado cualquier análisis profundo y embaucador en pro de una evasión de sensaciones sin excusas. Depeche Mode aterrizan mañana en Barcelona y SÍ: “disfrutaré del silencio”, “caminaré en sus zapatos”, “veré el mundo desde sus ojos”, sentiré que todo es una “cuestión de tiempo”, creeré en el “cielo”,  me repetiré el “no dejaré que caigas otra vez”, querré "aliviar mi alma" de nuevo, apreciaré que “puedo elevarme y ataviado con una vestimenta oscura ochentera y con detalles inconfesables, viajaré en el tiempo en primera clase para abrazarme a unas sonrisas, refugiarme en unas lágrimas y volar en un frenesí capaz de provocar en mí un relámpago de emoción irrepetible. See you next time.