viernes, 27 de marzo de 2009

21 DÍAS: ¿PERIODISMO DE INVESTIGAGIÓN?

Samanta Villar Fitó licenciada en periodismo en la Universidad Autónoma de Barcelona. Trabajó en TV3 como ayudante de realización En TVE de Catalunya donde, presentó los informativos territoriales durante 6 años. Excelente curriculum para esta joven periodista. Cual no fue pues mi sorpresa cuando vi que iniciaba una nueva propuesta televisiva en la cadena "progre" Cuatro (como suele definirla sabiamente Ferran Monegal). Ah! pensé yo. Un programa fresco, dinámico, atrevido, formativo.. Y aquí cometí mi error: ¿Desde cuando la televisión forma? La televisión tan sólo entretiene y si además uno puede sacar alguna enseñanza, mejor para él. Pero que no se engañe: la televisión no tenía ese cometido.

Así que, inocente asistí a la invitación que ofrecía Samanta como anfitriona, con la ingenuidad de quien cree que valorará un trabajo de investigación ceñido a lo más estricto de la dura realidad. ¿Sorpresas? Pocas.. En el capítulo inicial estuvo '21 dias de indigente', y a la semana siguiente '21 días sin comer'. Veamos: 21 días estudiando ingeniería no le hacen a uno ingeniero. Y intentar demostrar los síntomas de estar tres semanas sin ingerir sólido suficiente, tan sólo es la punta de un iceberg que muchas adolescentes retratarían con mayor crudeza, realidad y menos superficialidad. Los síntomas físicos y psicológicos de esta enfermedad son algo más que no un experimento rollo "Supersize me". ¿ Pero realmente creías que con la sola ingesta de cómida fast-food tu cuerpo no iba a pasarlo mal? Si baso mi dieta en comer pepinos, no descarto parecerme a la larga a uno de ellos. La iniciativa e intención son buenas, pero al final no parece que el documental sea demasiado objetivo.


Y aquí, Samanta, pasa lo mismo, pero con un agravante: la cámara. ¿Desde cuando uno trata de experimentar 21 días viviendo en la calle, al lado de un operador de cámara que graba cada uno de los acontecimientos y no se separa ni un segundo de tu lado? Permítanme que sea un poco negro en mi reflexión siguiente: ¿ustedes creen que los tres jóvenes que quemaron viva a una indigente, María Rosario, en un barrio de Sarrià-Sant Gervasi en Barcelona, lo hubieran hecho estando presente un cámara y para una cadena estatal? Vamos hombre. No se puede retratar la realidad desde el absurdo y el puro afán del espectáculo y el lucimiento propio. Samanta, si quieres sentir la sensación vivir en directo el riesgo, hazlo mediante cámara oculta. Ahí tal vez ganaría este esperpento un punto de verosimilitud. Y más cuando la audiencia que no es tonta, ya sabe que es fácil vivir en primera persona cualquier contrariedad, sabiendo que no es su propia realidad y que pronto volverá a su casa, bien alimentada, bien dormidita y calentita debajo de una manta y no de un cartón.

Lo siento Samanta, pero es así. Uno tiene más la sensación de asistir a un amarillismo más propio de programas de telerrealidad de algunas cadenas container, que a una investigación seria, con matices de periodismo de investigación, y que pretenda ir más allá de la pura pamema. Michael Moore, cuanto daño nos has hecho. Tus imitadores no dejan de ser malos discípulos de un arte que dudo tenga mayor efectividad que la del puro morbo. Y hoy, son '21 días fumando porros'.. Dudo que la falsa telaraña que se pretende tejer atrape al adolescente y le haga abrir los ojos a la realidad que supongo tratará de desvelar mediante su experimento alocado. Espero que en próximas sesiones, y tengo entendido que la próxima será convivir en una chabola, la audiencia siga respondiendo favorablemente. No me imagino a Samanta '21 días en la cola del INEM'.

2 comentarios:

Amidala Gainsbourg dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mephisto dijo...

21 días escuchando "Sounds of the Universe" no lo veo tan malo para las neuronas de esta chica como el estar fumándose porros durante ese mismo tiempo. A pesar de que nuestro amigo ochentero seguro que no pensará lo mismo, jeje. En breve me paso por su blog y le dejo un comentario de aquellos que tu sabes...que no hay para tanto!