jueves, 17 de marzo de 2011

¡ CHAPEAU, ANA !


Instantánea de Ana Pastor en la entrevista al DICTADOR Ahmadineyad en el palacio presidencial de Teherán para nuestra televisión pública. A Ana Pastor se le cayó el pañuelo que cubría su cabeza durante la entrevista con el presidente iraní, imposición del mismo para llevar a cabo el encuentro. A pesar de los gestos de Ahmadineyad para que el velo volviera a su sitio de origen, Ana Pastor siguió valiente, aguda, concentrada y intransigente hasta el final de la misma. El presidente de Irán pasó un mal momento, si, el que suelen pasan los mandatarios que no están acostumbrados al periodismo sino al masaje, a la libertad sino a la sumisión, al criterio del profesional sino a las directrices del poder. Ana es una mujer en un país donde la mujer es menos que nada, y donde un TIRANO que representa la omnipotencia, se arrugó ahogado en su propia ridiculez. ¡"Chapeau", Ana!

4 comentarios:

Amidala Gainsbourg dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mephisto dijo...

O como diría Berto Romero en Buenafuente : "Zasca!"

Anónimo dijo...

Aunque estoy en contra de las costumbres musulmanas sobre la vestimenta de la mujer (entre tantas otras de sus costumbres), me parece poco educado el detalle, sabiendo que es un gesto ofensivo para ellos, y que han ido a su propio país a entrevistarlo.

¿O es que acaso os parecería bien que aquí en España a mitad de una entrevista se colocara el burka una periodista?

Vamos a usar la misma vara de medir para todos.

Aunque como señor bofetón al elemento este no tiene precio.

Mephisto dijo...

Si bien el burka puede entenderse como una forma de opresión inadmisible por nuestra cultura, hay que tener cuidado con algunas costumbres importadas a una cultura que no tiene porque adaptarlas.

La mayoría de las sociedades no admiten el nudismo por la calle, aunque existan espacios delimitados para ello. ¿Motivos en este caso? Pues seguramente de motivos de índole higiénica y sexual.

En el caso del burka por motivos de seguridad (y más en lugares públicos). Más allá de razonar si el burka es vejatorio o no para la mujer, está claro que no podemos ser tachados de intolerantes por el hecho que en nuestro país no toleremos que otros no hagan lo que a nosotros no se nos permite hacer tampoco (ocultar nuestro rostro para entrar a la administración de Hacienda, por ejemplo).

Otra cosa es lo que tu comentas y es que Ana va a otro país donde no está prohibido y puede ofender aun tipejo como Ahmadineyad. Se que el hiyab además es obligatorio allí. Ana declaró : 'Intencionalidad no ha habido. No fui consciente de cuando se me cayó porque estaba concentrada en la entrevista'. No lo se ni quiero juzgarlo pero desarmó a un dictador y obtuvo lo que queriamos ver: su impotencia al menor signo de desobediencia.